BANCO GRAMEEN II
Diseñado para Abrir Nuevas Posibilidades
Muhammad Yunus
Publicado originalmente en Inglés, en Grameen Dialogue,
Abril, 2002.
Esta edición, revisada y actualizada, se publica en
Octubre, 2002.
Traducción al Español de Celia Varea, FUDECE.
E-mail: celiav@hoy.net
Quito, Ecuador (América del Sur)
Lecciones
Aprendidas Durante un Cuarto de Siglo
El
Banco Grameen ha recorrido un largo camino desde que comenzó
su viaje en la aldea de Jobra en 1976. Durante este cuarto
de siglo ha enfrentado muchos problemas operativos y organizacionales,
ha ganado una gran experiencia a través de sus éxitos
y sus fracasos. Incorporó muchos aspectos nuevos a
su metodología, para enfrentar varias crisis y problemas
o aprovechar nuevas oportunidades; desechó o modificó
aquellos aspectos que se volvieron innecesarios o poco efectivos.
Durante el lapso de vida del Banco Grameen se han registrado
numerosos desastres naturales en Bangladesh. La inundación
de 1998 fue el peor de todos. La mitad del país estuvo
sumergido en agua durante diez largas semanas. El agua se
mantuvo a nivel de los techos de las casas durante un prolongado
período.
Los/as prestatarios/as del Grameen, como muchas otras personas
en Bangladesh, perdieron la mayoría de sus pertenencias,
incluyendo sus casas, a causa de las inundaciones. El Banco
Grameen, que es propiedad de los/as prestatarios/as, decidió
lanzar un enorme programa de rehabilitación, mediante
el desembolso de préstamos frescos, para reiniciar
actividades generadoras de ingreso y para reparar o reconstruir
las casas. Pronto los/as prestatarios/as comenzaron a sentir
la carga de los préstamos acumulados. Vieron que el
tamaño de las nuevas cuotas excedía su capacidad
de pago. Gradualmente comenzaron a no asistir a las reuniones
semanales de los centros. La recuperación en el Banco
Grameen comenzó a mostrar una rápida declinación.
Tratamos de mejorar la situación, pero no obtuvimos
el resultado deseado. El impacto de la crisis de recuperación
causada por las inundaciones estaba complicado por un problema
de recuperación originado en una crisis anterior. En
1995, un buen número de nuestras prestatarias dejó
de asistir a las reuniones de sus centros y de pagar las cuotas
de sus préstamos. Sus esposos, inspirados y apoyados
en algunos casos por políticos locales, organizaron
esto para exigir un cambio en las reglas del Banco Grameen,
que permitiera la devolución del componente del “fondo
grupal” denominado “impuesto grupal”, al
momento de retirarse del Banco. La situación se mantuvo
durante meses. Finalmente se resolvió el problema mediante
el cambio de algunas de nuestras reglas, pero la tasa de recuperación
del Grameen ya se había reducido. Muchas prestatarias
continuaron sin pagar sus préstamos aún después
de que el problema se hubo resuelto.
Estos factores externos empeoraron la debilidad interna del
sistema. El sistema consistía en un conjunto bien definido
de reglas estandarizadas. No estaba permitido apartarse de
estas reglas. Una vez que una prestataria se salía
de los límites, le resultaba muy difícil volver
atrás, pues las reglas que le hubieran permitido volver,
no podían ser cumplidas con facilidad. Más y
más prestatarias se salieron de los límites.
Se registró un efecto multiplicador, si una prestataria
interrumpía los pagos, estimulaba a otras a hacer lo
mismo.
Retornamos
a la Sala de Diseño
Al ver que la situación de recuperación no
mejoró como se esperaba, pensamos que era una buena
oportunidad para ser audaces y atrevernos a diseñar
una nueva metodología Grameen, incorporando las lecciones
aprendidas, los deseos y las aspiraciones que habíamos
acumulado durante el cuarto de siglo de operaciones del Grameen.
Debatimos sobre el tema y, finalmente, decidimos a su favor.
Nos sentamos a diseñar esa metodología parte
por parte, pieza por pieza, entonces sometimos el sistema
a cuidadosas pruebas piloto en algunas sucursales para afinar
el diseño; tratamos nuevamente en más sucursales;
volvimos a trabajarlo; y, al final, conseguimos la arquitectura
de un nuevo sistema que nos gustó a todos. Todos/as
los/as 12.000 miembros de nuestro personal participaron muy
activamente en todas las etapas de desarrollo del diseño
del producto. Algunos/as fueron críticos/as al comienzo,
pero cuando estuvo listo, fue del agrado de todos. El personal
estaba electrificado de entusiasmo –porque la respuesta
de los/as prestatarios/as fue muy positiva. Prestatarios/as
que no habían asistido a las reuniones de sus centros
durante largos años, comenzaron a aparecer para hablar
del nuevo sistema. Enseguida aceptaron firmar para comenzar
todo de nuevo y pagar los viejos préstamos con el interés
acumulado. No se ofreció reducción de las deudas
y aún así optaron por volver.
El proceso de diseño comenzó formalmente el
14 de Abril del 2000 (Año Nuevo Bengalí). Las
pruebas de campo comenzaron de inmediato. Hacia comienzos
del 2001, el nuevo sistema “El Sistema Generalizado
Grameen” o SGG, estaba listo para su lanzamiento. Iniciamos
un programa intensivo de capacitación para nuestros
12.000 empleados/as. Inicialmente hubo signos de resistencia
en algunos de ellos/as. Se escuchaban quejas, bromas negativas
y expresiones de frustración. Nos esperábamos
algunas de ellas, pero otras no. La gerencia siguió
adelante, comprensiva y pacientemente. La capacitación
continuó ciclo tras ciclo. Pronto desapareció
el malestar frente al nuevo sistema. Los/as miembros del personal
se volvieron grandes admiradores/as del SGG y desearon avanzar
hacia su inmediata implementación en las sucursales.
Todo el tiempo en que estuvimos ocupados diseñando
y depurando el sistema, nuestra real preocupación era
cómo manejar la transición del Sistema Clásico
Grameen (SCG) hacia el SGG en 41.000 aldeas, sin someter a
cientos de miles de prestatarios/as analfabetos/as a un gran
traumatismo y sin provocar un desorden en las cuentas de 1.175
sucursales. La coreografía de la transición
fue meticulosa, se puso en acción en Marzo del 2001.
Hacia Abril del 2002, dos años después de iniciado
el proceso, el Banco Grameen II había emergido. Al
momento, la transición está completa. La última
sucursal del Banco Grameen se cambió al nuevo sistema
en Agosto 7, 2002, con lo cual se completó el proceso
de transición. El nuevo Banco Grameen II es ya una
institución real y en funcionamiento. Esta institución
de microcrédito de segunda generación parece
estar mucho mejor equipada de lo que estaba su versión
anterior.
En el Banco Grameen II ya no existen préstamos generales,
préstamos estacionales, préstamos familiares,
ni más de una docena de otros tipos de préstamos;
ya no existe el fondo grupal; ya no existen los topes de préstamos
por sucursal y zona; ya no existe la cuota semanal fija; ya
no existe la regla del plazo anual, aún cuando la prestataria
necesite el préstamo solamente para tres meses; ya
no existe el alto nivel de tensión entre el personal
y las prestatarias para tratar de evitar el temido evento
de que una de ellas se convierta en “morosa”,
aún cuando esté todavía pagando; ya no
existen muchos otros aspectos familiares del Sistema Clásico
Grameen.
Los
Pobres Siempre Pagan
El supuesto
general en el que se asienta el SGG sigue siendo el mismo
que estaba detrás del SCG: la firme creencia de que
la gente pobre siempre paga sus deudas. En algunas ocasiones
puede tomarle más tiempo del que se estipuló
originalmente, pero siempre pagará. No hay razón
para que una institución de crédito, dedicada
a proveer servicios financieros a los pobres, se sienta presionada
porque una prestataria no puede pagar el monto total de un
préstamo en la fecha fijada al momento de su desembolso.
Muchas cosas negativas pueden ocurrirle a una persona pobre
durante el lapso del préstamo. Después de todo,
las circunstancias están fuera del control de la gente
pobre. No vemos la razón de que se nos caiga el mundo
encima porque a un/a prestatario/a le tome más tiempo
pagar su préstamo. Dado que paga un interés
adicional por el tiempo extra, ¿dónde está
el problema?. Siempre argumentamos que los programas de microcrédito
no deberían caer en la trampa lógica de la banca
convencional y comenzar a ver a sus prestatarios/as como una
especie de “bombas de tiempo”, programadas para
crear grandes problemas en determinadas fechas. Por favor,
tengamos la seguridad de que la gente pobre no va a crear
ningún problema. Somos nosotros, los que diseñamos
las instituciones y las reglas, los que siempre les creamos
problemas a ellos. Podemos obtener un enorme beneficio si
logramos tenerles confianza, admirar su esfuerzo y compromiso
por alcanzar una vida decente. Es muy fácil apreciar
la arquitectura del SGG, si tenemos en mente este supuesto
central en el que se asienta el sistema.
El
Sistema Generalizado Grameen
El SGG fue diseñado alrededor de un producto crediticio
principal –se lo denomina Préstamo Básico.
Además, existen otros dos productos de crédito:
1) el préstamo para vivienda y 2) el préstamo
para educación superior, los cuales funcionan en forma
paralela al préstamo básico. Todas las prestatarias
comienzan con un préstamo básico (en Bangla
lo llamamos “Shohoj” o “Préstamo
Fácil”). La mayoría de las prestatarias
continuarán con este préstamo básico,
ciclo a ciclo, sin ninguna dificultad y podrán satisfacer
sus necesidades crediticias de la manera más satisfactoria.
Pero la vida no transcurre tan fácilmente para ningún
ser humano, peor aún para las mujeres pobres. Es probable,
pues, que algunas prestatarias sufran serios problemas y que,
en algún momento durante los ciclos de sus préstamos,
enfrenten dificultades para pagar el préstamo básico
de acuerdo al calendario de pagos convenido. Para estos casos
el SGG ofrece un arreglo muy conveniente. En el SGG, el préstamo
básico viene con una opción de salida. Ofrece
una ruta alternativa a cualquier prestataria que la necesite,
sin hacerle sentir culpable por haber fallado en el cumplimiento
de sus obligaciones en el préstamo básico. Esta
ruta alternativa se ofrece a través del “Préstamo
Flexible”. En Bangla lo llamamos “Chukti”,
v.g. préstamo “contratado” o “renegociado”,
puesto que el banco, el grupo y el/a prestatario/a tienen
que someterse a un proceso de renegociación para llegar
a un nuevo contrato, con un calendario de pagos diferente
para que la prestataria pueda acceder al préstamo flexible.
El préstamo flexible es simplemente un préstamo
básico reprogramado, con sus propias reglas. He descrito
al préstamo básico como la “autopista
del micro-crédito Grameen”. Mientras puede cumplir
con su esquema de pagos, la prestataria avanza con facilidad
y comodidad por la autopista del micro-crédito. Puede
ir ganando velocidad, de acuerdo a las reglas de la autopista.
Si conduce bien, puede acceder a marchas más y más
altas. En otras palabras, en la autopista Grameen, una prestataria
normalmente puede incrementar el tamaño de su préstamo
en cada ciclo, a base de la observación de reglas predeterminadas.
Conoce con tiempo cuánto se incrementará el
tamaño de su préstamo y puede planear sus actividades
de acuerdo a ello. Pero si la prestataria sufre desperfectos
mecánicos (baja o fracaso de su negocio, enfermedad,
problemas familiares, accidentes, robos, desastres naturales,
etc.) y no puede sostener la velocidad en la autopista, tiene
que abandonarla y tomar una salida o un desvío llamado
“préstamo flexible” o “flexi-préstamo”.
Este desvío le permitirá continuar a una velocidad
menor, consistente con su situación. Puede reducir
el tamaño de la cuota de acuerdo a sus posibilidades
de pago, extendiendo el plazo del préstamo. Tomar el
desvío no implica, de ninguna manera, un cambio en
el objetivo de su viaje. Ella continúa hacia el mismo
objetivo, pero, momentáneamente, por un cambio más
estrecho y sinuoso. Su meta inmediata es superar sus problemas
y procurar que el desvío sea el más corto posible
para retornar rápidamente a la autopista. Si tiene
suerte, triunfará y podrá retornar en forma
rápida a la autopista (v.g. el préstamo básico),
pero si tiene problemas más sostenidos y lo más
que puede hacer es moverse de un desvío al siguiente
(v.g. moverse de un flexi-préstamo a otro, elaborando
calendarios de pagos más fáciles que los anteriores),
se demorará en retornar a la autopista.

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Un fuerte desincentivo para que la prestataria opte por el desvío
de un flexi-préstamo es que el abandono de la autopista
del préstamo básico le significará perder
el tope de su préstamo, logrado por ella a través
de los años. Cuando retorne a la autopista, después
de completar el desvío, el monto de su préstamo
tendrá que ser reconstruido. Se situará en un
monto más cercano al nivel de su primer préstamo
que al nivel que tenía inmediatamente antes de optar
por el flexi-préstamo.
El flexi-préstamo no es un préstamo independiente.
Es solamente un desvío temporal del préstamo
básico. La prestataria tendrá que realizar esfuerzos
permanentes por retornar al préstamo básico,
porque bajo el flexi-préstamo podrá trabajar
solamente desde una perspectiva no expansionista, que significa
que podrá solicitar solamente el mismo monto o montos
inferiores en cada ciclo. Dado este aspecto nada atractivo
del flexi-préstamo, la prestataria trabajará
fuertemente para retornar a la autopista y disfrutar de sus
ventajas. El préstamo flexible actúa como un
calzador para ayudar a la prestataria a volver a la autopista.
Tan pronto como el mondo inicial del flexi-préstamo
esté totalmente pagado, la prestataria retornará
a la autopista, llevando consigo todos los préstamos
a los que accedió mientras se encontraba bajo el flexi-préstamo.
Normalmente toma de seis meses a dos años retornar
a la autopista. No es un trato malo para una prestataria que,
de otra manera, estaría prácticamente condenada
a ser expulsada fuera del sistema. Bajo el SGG la prestataria
continúa siendo considerada una cliente válida
durante todo el proceso de entrada y salida del flexi-préstamo.
Pero hay un factor de costo implícito. Cada vez que
una prestataria sale de la autopista, el banco tendrá
la obligación de hacer una provisión del 50
por ciento del monto del flexi-préstamo. Esto constituye
un costo adicional para el banco. El personal del banco tratará
de minimizar este costo por medio de un diseño creativo
del préstamo básico que se acomode a las necesidades
de crédito y capacidad de pago de la prestataria. El
SGG ofrece esta opción, la cual no estaba disponible
en el SCG. Gracias a este aspecto del SGG, si la experiencia
nos indica que el riesgo de que el flexi-préstamo caiga
en mora es muy bajo, podemos reducir el porcentaje de la provisión.
Si el porcentaje del flexi-préstamo es, más
bien, pequeño, digamos, menos del 5 por ciento del
total del préstamo vigente, aún ese 50 por ciento
de provisión no significará un gran rubro de
gasto, comparado con la alternativa usual de hacer provisiones
en un sistema sin flexi-préstamos.
Si la prestataria no puede mantenerse en la autopista (v.g.
no puede pagar las cuotas del préstamo básico
de acuerdo al calendario), el banco no se verá en la
necesidad de desplegar acciones para movilizar la presión
del grupo y el centro sobre ella, para prevenir un peligro
inmediato para el grupo. Al proveer esta ruta de salida para
las prestatarias, el SGG ha introducido un cambio dramático
en la situación. Ahora tanto el banco como las prestatarias
están libres de toda tensión –se acabó
la persecución a las prestatarias problemáticas
o morosas. Nadie tiene que ver al otro con sospecha. La solidaridad
grupal es utilizada para acciones conjuntas con perspectiva
futura, para construir cosas para el futuro, en lugar de orientarse
a la desagradable tarea de ejercer una presión nada
amistosa sobre una amiga.
Si una prestataria falla en el pago del préstamo básico
y no desea cambiarse al flexi-préstamo, se convierte
en una morosa voluntaria. Si una prestataria accede a la opción
del flexi-préstamo y trata una y otra vez de pagar
el dinero, pero no tiene éxito, se convierte en una
morosa involuntaria. Cualquier monto del flexi-préstamo
que no se sea pagado dentro del lapso de dos años,
se convierte en mora y requiere que se haga una provisión
del 100 por ciento. El monto que no es pagado en tres años,
se convierte en incobrable y es enteramente dado de baja.
Dentro del SGG los préstamos son dados de baja como
parte de una prudencia financiera, pero el monto no es olvidado,
ni perdonado. El SGG considera recuperables a todos los préstamos
dados de baja. Considero que, bajo el SGG, se terminará
por recuperar cerca del 90 por ciento de los préstamos
dados de baja y sus respectivos intereses, dado que las prestatarias
los pagarán por su propio interés y cuando se
presente la oportunidad. La gente pobre siempre necesita dinero.
Su interés es mantener abierta la puerta de acceso
a ese dinero. Si la puerta se cierra por alguna razón,
harán todo lo que puedan para reabrirla, si tienen
la opción. El SGG ofrece esa opción.
Hay muchos aspectos motivadores en el SGG, pero creo que
el más importante de todos es haber eliminado la tensión
del micro-crédito y establecido una situación
permanente de dignidad para las prestatarias pobres. Un micro-crédito
libre de tensiones es el gran regalo del SGG. Ahora todos
los actores del sistema de micro-crédito, prestatarios
y prestamistas, podemos realmente DISFRUTAR del micro-crédito,
en lugar de provocarnos mutuamente ocasionales pesadillas.
Servicio
de Crédito a la Medida
El SGG ha creado una metodología
que puede ofrecer crédito hecho a la medida para una
prestataria pobre. El SCG es aún una metodología
válida, que ha demostrado su capacidad para entregar
micro-crédito en cualquier tipo de país, economía
y cultura. Ha cumplido su tarea de convertir al micro-crédito
en un negocio serio. El SGG despega en el punto en que el
SCG llega a su fin. El SCG es una metodología tipo
“talla única”. Este rasgo otorgaba al SCG
la simplicidad necesaria para la implementación de
una idea que era totalmente desconocida para el mundo. Ahora
el micro-crédito ha madurado. El mundo está
preparado para asimilar una metodología que puede proveer
crédito hecho a la medida para los pobres. El SGG otorga
préstamos a cualquier plazo, esto es, 3, 6, 9 ó
más meses y años. En su forma más reducida,
puede ser tan simple como el SCG. El SCG fue diseñado
para ser operado en forma mecánica. En el SCG hay un
espacio muy limitado para que el personal de campo del microcrédito
ejercite su propio juicio. El SGG es diferente, permite al
personal ser creativo. Cada miembro del personal puede diseñar
su producto crediticio para que se ajuste de la mejor manera
a su cliente, en términos de duración, plazo,
calendario de pagos, etc. Mientras más artístico
y creativo se vuelva el personal, mejor será la música
que logre producir. La institución puede identificar
los niveles de creatividad de su personal. El SGG brinda espacio
para el crecimiento del personal. Una usuaria de primer nivel
puede utilizar el SGG en forma similar al SCG, si se limita
a contratar préstamos solamente a un año plazo.
A medida que gana experiencia, puede acceder a un mayor número
de las opciones que ofrece el SGG. Además, pueden variar
la duración y monto de las cuotas semanales. Una prestataria
puede pagar más cada semana durante la temporada alta
de su negocio y pagar menos durante la temporada baja. En
caso extremo, cada cuota puede ser de diferente monto. Al
otro extremo, todas las cuotas pueden ser exactamente iguales,
como en el SCG. Antes del desembolso del préstamo,
se pacta el calendario de pagos entre prestamista y prestataria.
La prestataria está obligada a cumplir ese calendario
durante el lapso del préstamo. Si falla, debe tomar
el desvío y cambiarse al préstamo flexible.
Cuando una prestataria se cambia al préstamo flexible,
tiene una segunda oportunidad de pactar un calendario de pagos
más factible de ser cumplido que el anterior. Supongamos
que una prestataria comienza con un préstamo básico
de un año de duración. Durante el lapso del
préstamo enfrenta algún problema que le impide
pagar las cuotas de acuerdo al calendario al que se ha comprometido.
No hay problema, se cambia a un préstamo flexible y
convierte su préstamo a un año plazo, por ejemplo,
en un préstamo a tres años plazo, con lo cual
las cuotas se volverán muy pequeñas y posibles
de afrontar. Aún cuando haya extendido el plazo de
su préstamo a tres años, no tiene que esperar
todo ese tiempo para acceder a nuevos préstamos. Tanto
en el préstamo básico, como en el flexible,
puede acceder a un nuevo préstamo cada vez que complete
un segmento de seis meses de su calendario de pagos. Puede
obtener un monto que corresponda exactamente al monto que
ha pagado durante ese lapso -es como tener una línea
de crédito con un banco. En el caso de préstamos
flexibles, una prestataria puede obtener, después de
los primeros seis meses, hasta el doble del monto que ha pagado,
si cumple ciertos requisitos rigurosos. En los meses subsiguientes,
puede obtener, cada seis meses, exactamente el mismo monto
que ha pagado.
El
Fondo Grupal ha sido Reemplazado
Uno de los cambios más visibles dentro del SGG, percibido
por todo mundo, es la desaparición del Fondo Grupal.
El Banco Grameen tuvo que defender siempre el Fondo Grupal,
puesto que fue creado hace veinticinco años. Ahora
lo ha abandonado, ya no existen las cuentas grupales. Cada
prestataria tendrá tres cuentas de ahorros obligatorios
--- a) Cuenta de ahorros personal, b) Cuenta de ahorros especial,
y c) Cuenta de depósitos para pensiones (obligatoria
solamente para prestatarias que hayan obtenido préstamos
superiores a 8.000 Takas).
El SGG mantiene el cinco por ciento de ahorro obligatorio,
deducido del monto del préstamo el momento del desembolso.
Pero ya no se llamará “impuesto grupal”,
su nuevo nombre es “ahorro obligatorio”. La mitad
de este cinco por ciento de ahorro obligatorio va a una cuenta
personal de ahorros, la otra mitad va a una “cuenta
especial de ahorros”. Una prestataria puede retirar
cualquier cantidad de su cuenta personal de ahorros, el momento
en que así lo desee, no hay ninguna restricción.
Los ahorros semanales se mantienen y también van a
la cuenta personal de ahorros. Los fondos de la cuenta especial
de ahorros no pueden ser retirados durante los primeros tres
años. Al cabo de ese tiempo, por lo general, se permite
un retiro, manteniendo un saldo de 2.000 Takas o la mitad
del monto existente en la cuenta, en caso de ser mayor. En
circunstancias especiales, se permitirá el retiro del
monto total de la cuenta especial de ahorros. Parte del dinero
de esta cuenta se destinará a la compra de acciones
del Banco Grameen.
Fondo
de Pensiones: Hacia la Auto-suficiencia Financiera
El SGG obliga a todos/as los/as prestatarios/as que tengan
préstamos mayores a 8.000 Takas (US$ 138), a contribuir
con un mínimo de 50 Takas (US$ 0.86) por mes, que será
depositado en la cuenta de pensiones. Transcurridos diez años,
la prestataria recibirá un monto garantizado de casi
el doble del monto que ha reunido durante los 120 meses. Esto
se ha convertido para las prestatarias en un rasgo sorprendentemente
atractivo del SGG. Muchas están ahorrando más
de 50 Takas por mes. Hay algunas que están ahorrando
hasta 500 Takas mensuales. Aparte de ser popular entre las
prestatarias, esto está constituyendo una enorme fuente
de ingresos para el banco. Significa más de 100 millones
de Takas (US$ 1.75 millones) mensuales que ingresan como depósitos
a la cuenta de ahorros para pensiones. El Banco Grameen tiene
ahora la seguridad de contar con recursos propios para expandir
sus operaciones crediticias en el futuro. Igualmente, las
sucursales tendrán recursos suficientes, provenientes
de sus propios depósitos, para llevar a cabo los programas
de préstamos. Todas las sucursales del Banco Grameen
pueden confiar en que lograrán auto-financiarse. Al
mismo tiempo que la institución avanza hacia la autosuficiencia
financiera, las prestatarias también avanzan hacia
su autosuficiencia financiera, a medida que se acerca la vejez.
A base de los ahorros acumulados en el Fondo de Pensiones,
pueden obtener un ingreso mensual cuando se retiren. Para
una mujer pobre, esto constituye una noticia muy reconfortante.
Otros
Ahorros
El nuevo fondo de pensiones se ha convertido en un importante
instrumento de ahorro. El SGG pone énfasis en la recepción
de depósitos tanto de prestatarios/as, como de no-prestatarios/as.
Una variedad de productos de ahorro ha sido incorporada al
sistema. El monto total de la cuenta de depósitos alcanzó
el 67 por ciento del total de préstamos vigentes en
el Banco Grameen a Julio del 2002, después de pagar
3.3 billones de Takas (US$ 60 millones) de préstamos
al Banco Central, bancos comerciales locales y prestamistas
extranjeros, cuyos plazos se habían cumplido durante
los 18 meses anteriores.
Política
y Provisión para Incobrables
El Banco Grameen ha sido objeto de agudas
críticas por sus políticas de provisiones e
incobrables bajo el SCG. Nos hemos defendido con el argumento
de que nuestras políticas eran más generosas
que los estándares fijados por el Banco Central del
país. Además, considerábamos esas políticas
muy satisfactorias para la prudencia financiera que requiere
nuestro negocio.
Bajo el SGG estas políticas son aún más
generosas. La “morosidad” se define en forma muy
estricta. Si una prestataria deja de pagar sus cuotas por
diez semanas consecutivas o si deja de pagar el monto total
adeudado por un lapso de seis meses y no se cambia al préstamo
flexible, se la considera morosa. Al convertirse en morosa,
se debe hacer una provisión correspondiente al 100
por ciento del saldo no pagado de capital e intereses. Exactamente
un año después, ese monto debe ser dado de baja.
Las deudas serán dadas de baja mensualmente, en lugar
de hacerlo al cierre anual. Se aplicará la misma política
para el caso de prestatarias que tengan préstamos flexibles.
Se hará una provisión correspondiente al cincuenta
por ciento del saldo total de préstamos flexibles y
su interés acumulado al cierre anual, aún cuando
la tasa de recuperación de préstamos flexibles
sea de 100 por ciento para el total del Banco.
Seguro
de Desgravamen
Los/as prestatarios/as siempre han expresado su preocupación
de lo que sucederá en caso de que mueran. ¿Deberán
sus familiares hacerse cargo de la deuda?. Tienen la creencia
de que, si la deuda queda impaga después de su muerte,
su alma no podrá descansar en paz. La inclusión
de un programa de seguro de desgravamen en el SGG les ha resultado
muy satisfactoria. Esto constituye otro rasgo popular del
Sistema
El programa de seguro es muy simple. El último día
de cada año, la prestataria tiene la obligación
de depositar un pequeño monto de dinero, por una sola
vez, en una cuenta de seguro de desgravamen. Este monto se
lo calcula a base del préstamo vigente más los
intereses en esa fecha. El depósito corresponde al
2.5 por ciento de ese monto vigente. Si una prestataria muere
en cualquier momento del año subsiguiente, el monto
total vigente queda pagado con el fondo de seguros, el cual
es creado a base del ingreso por intereses de la cuenta de
ahorros para seguro de desgravamen. Adicionalmente, se devuelve
a su familia el monto ahorrado por ella en esa cuenta. Las
prestatarias lo consideran increíblemente generoso.
Resulta muy satisfactorio para todas.
Si el monto vigente se mantiene, igual durante dos cierres
anuales sucesivos, la prestataria no tendrá que depositar
un monto adicional en la cuenta de seguro de desgravamen en
el segundo año. Solamente si el saldo es mayor tendrá
que hacer el aporte adicional correspondiente. Según
las reglas de este programa, aún cuando el monto vigente
llegara a ser varias veces superior al del año precedente,
al momento de su muerte, el monto total será cubierto
por el fondo de seguro.
Las prestatarias tienen buenas razones para estar satisfechas.
El Tamaño
del Préstamo Crece con la Prestataria
El SCG fijaba topes de préstamos por sucursal, ninguna
prestataria podía recibir un préstamo mayor
a ese tope. Por encima de éste, cada zona tenía
su propio tope de préstamos. Los topes de sucursal
eran menores o iguales a los topes de zona. El SGG ha reemplazado
esto por un tope de préstamo que se incrementa gradualmente
para cada prestataria. Bajo el SGG no hay topes para zonas,
ni para sucursales. Para el préstamo básico,
el tope se determina cada vez que una prestataria solicita
un nuevo préstamo. Se calcula de dos formas diferentes,
el monto más alto entre las dos es aceptado como tope.
De acuerdo al primer método, el tope se fija a base
del desempeño (regularidad en el pago, asistencia a
las reuniones semanales, etc.) de la prestataria, su grupo
y su centro. De acuerdo al segundo método, el tope
se fija a base del monto total de ahorros (excepto los ahorros
personales). El tope es el equivalente al 150 por ciento de
los ahorros totales. Si una prestataria tiene un ahorro total
de 10.000 Takas, el tope de su préstamo será
15.000 Takas. Hay muchas prestatarias que han acumulado un
monto bastante importante de ahorros en sus varias cuentas.
En tales casos, pueden acceder también a préstamos
mayores. Bajo el primer método, el tope puede subir
o bajar, dependiendo del desempeño. Por ejemplo, puede
disminuir 500 Takas por cada día que la prestataria
haya faltado a las reuniones semanales del centro. Si el historial
de pago de todo el centro es perfecto, su tope de préstamo
se incrementa en un porcentaje fijo. Una prestataria puede
mejorar el tamaño de su préstamo ya sea incrementando
sus ahorros o asegurándose de que ella misma, su grupo
y su centro se desempeñen en forma correcta.
En el préstamo flexible, la prestataria no tendrá
oportunidad de incrementar el tamaño de su préstamo.
Podrá solicitar solamente el monto que ha pagado, excepto
después de los primeros seis meses, cuando podrá
solicitar el doble del monto que ha pagado, si se sujeta a
ciertas condiciones estrictas.
¡Miembro de Oro!
Además, hay una ¡membresía de oro!. Se
trata de una posición muy respetable a la que se puede
acceder. Una prestataria que ha conservado un record de 100
por ciento de cumplimiento en sus pagos durante siete años
consecutivos (¡nunca abandonó la autopista!),
alcanzará el título de miembro de oro. Una miembro
de oro entra en una vía más rápida de
incremento del monto de sus préstamos y obtiene honores
y privilegios especiales.
Miembros
Indigentes
Con el fin de estimular la incorporación de miembros
indigentes y asegurar que se sientan cómodos como miembros
del Banco Grameen, el SGG suaviza todas las reglas básicas
del Banco. Una persona indigente no tiene que pertenecer a
un grupo, ni ahorrar, no se le exige pago semanal, ella misma
decide las condiciones de su préstamo, en consulta
con su mentor. Se estimulará a los centros para que
ubiquen a las familias indigentes que existan en sus respectivas
áreas y a los grupos para que adopten a miembros indigentes
“bajo sus alas” y se conviertan en sus mentores,
para ayudarles a superar temores e inhibiciones, transmitiéndoles
sus destrezas para los negocios y animándoles a iniciar
actividades generadoras de ingreso. Se considerará
como un gran logro del grupo que una mujer indigente alcance
el nivel necesario para convertirse en miembro regular. Los
grupos y centros que lo consigan recibirán premios
especiales, privilegios y honores. Además de préstamos,
el Banco Grameen ofrecerá “capital de riesgo
compartido”, para asociarse con ellas en sus pequeños
emprendimientos.
Construyendo
Capacidad para Mantenerse Libres de Pobreza
Los estudios están demostrando que las prestatarias
del Grameen superan la pobreza en forma sostenida. De acuerdo
a uno de dichos estudios, el 5 por ciento de las prestatarias
superan la pobreza cada año (Shahidur R. Khandker,
1998). El SGG amplía su atención hacia los hijos
de las familias Grameen, como parte de su estrategia para
que esas familias vayan construyendo capacidad para mantenerse
libres de pobreza, una vez que la han superado. En definitiva,
para evitar los retrocesos.
El Banco Grameen ha instituido préstamos para educación
superior para todos/as los/as estudiantes de las familias
Grameen, que puedan acceder a instituciones de educación
superior (escuelas médicas, de ingeniería, universidades,
colegios profesionales, etc.). Se conceden préstamos
directamente a los estudiantes, sin la mediación de
sus padres. Los estudiantes asumen la responsabilidad de pagar
los préstamos, una vez que comiencen a percibir ingresos.
Se otorgan becas anualmente a los estudiantes de colegio
de familias Grameen, sobre una base competitiva. La mitad
de las becas se reserva para estudiantes mujeres. El 50 por
ciento restante está destinado a hombres y mujeres.
Cada año el Banco Grameen concede hasta 3.704 becas
y se asegura que cada sucursal pueda otorgar al menos una
beca. El número de becas se incrementará gradualmente,
a medida que crezca el número de estudiantes que puedan
competir por ellas.
Computarización
de los Sistemas Contable y de Monitoreo del Grameen
El SGG recibió un gran estímulo a través
de un nuevo programa para computarizar los procesos contables
y el MIS a nivel de sucursales. Esto se está llevando
a cabo a través de la implementación de un “Centro
de Información Gerencial” a nivel de área.
Toda la información proveniente de las sucursales se
alimenta en las computadoras localizadas en la oficina de
área. El personal de la sucursal ha sido liberado de
la pesada carga de llevar libros y llenar formularios para
el MIS. Ahora la computadora hace todo el trabajo y el personal
puede concentrarse en el mejoramiento de la calidad de vida
de las prestatarias. El 67 por ciento de las sucursales están,
al momento, computarizadas. Hacia finales del 2002, este porcentaje
se elevará al 85 por ciento o más.
Dado que muchas sucursales están conectadas por medio
de teléfonos celulares, esperamos dar el siguiente
paso lógico para integrar todo el sistema de información
a través de una red interna. Al momento, la mayoría
de las zonas están conectadas unas a otras y con la
oficina principal a través de una red interna.
¡Sucursales
de Cinco Estrellas!
Nunca he visto al personal del Banco Grameen con
tanto entusiasmo y energía, como después de la
introducción del SGG. Simplemente no se los puede detener.
Todos se sintieron cautivados por la idea de crear el Grameen
II, objetivo que, al momento, se ha logrado. El Banco Grameen
II ha posibilitado un micro-crédito libre de tensiones.
La tasa de recuperación del Banco Grameen es hoy superior
al 98 por ciento. La energía del personal está
en la cima. Cada vez que se conversa con sus miembros, parece
que se estuvieran divirtiendo como nunca, trabajando para el
Grameen.
Un aspecto del SGG que realmente cautivó
su imaginación fue la idea de crear sucursales de Cinco
Estrellas. Cada miembro del personal desea crear su propia sucursal
de cinco estrellas. Bajo el SGG, una sucursal gana una estrella
de diferente color de acuerdo a sus logros. Si una sucursal
tiene una tasa de recuperación del 100, gana una estrella
de color verde. Los miembros elegibles o una sucursal que ha
ganado estrellas puede usar un distintivo con las estrellas
respectivas. Si una sucursal genera utilidad, gana una estrella
azul. Si una sucursal tiene más depósitos que
préstamos vigentes, gana una estrella violeta. Si todos/as
los/as hijos/as de las prestatarias asisten a la escuela o han
terminado por lo menos la primaria, la sucursal gana una estrella
café. Si todas las prestatarias de una sucursal han superado
la línea de pobreza, la sucursal gana una estrella roja.
Cada miembro del personal puede ganar sus estrellas, aún
cuando la sucursal no haya ganado todavía ninguna, simplemente
llenando las mismas condiciones en los centros bajo su responsabilidad.
Los/as miembros del personal del Grameen exhiben
orgullosamente sus estrellas en ocasiones formales. A base del
color de sus estrellas, se puede ubicar fácilmente las
áreas en que han alcanzado éxito. Quienes poseen
una estrella, trabajan con empeño para lograr una segunda.
Quienes no tienen ninguna, trabajan con más empeño
para alcanzar su primera estrella. Esto ha generado un cúmulo
generalizado de energía. No lo hacen por lograr beneficios
económicos, sino por un espíritu de competitividad
–para ser mejores que sus compañeros/as, para alcanzar
un record en su sucursal, área o zona, para hacer su
contribución personal al cambio en las condiciones económicas
y sociales de las familias pobres para las que trabajan. Están
trabajando, sobre todo, para probar su propio valor ante sí
mismos/as. Observarles es muy satisfactorio. Ante este fenómeno,
no se puede sino pensar cómo el ambiente puede conducir
a la desesperanza y a la paralización y cómo un
cambio en las condiciones generales puede transformar a la misma
gente en actores imbatibles.
Ahora, al mirar atrás, siento que fue
una suerte que el Grameen enfrentara una crisis. Esa crisis
nos ha conducido a crear el Grameen II, que cuenta con capacidad
instalada para manejar las crisis y los desastres en mucho mejor
forma que antes. Bajo condiciones normales, el SGG no es solamente
un sistema poderoso y eficiente, capaz de proveer servicios
financieros a la medida para apoyar el progreso económico
y social de las familias de cada prestataria individual, sino
que, además, libera al microcrédito de sus características
presiones y tensiones.
Bienvenido Banco Grameen II.
Felicitaciones al personal del Banco Grameen que lo creó.
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ACTUALIZACION: Agosto, 2002
|
| Ahorros en el Fondo de Pensiones (AFP) |
Tk 2,074 millones
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| Ahorros en la Cuenta de Seguro de Desgravamen |
Tk 185 millones
|
| Relación Ahorros/Préstamos Vigentes |
67 por ciento
|
Relación Ahorros y Recursos Propios/Préstamos
Vigentes
|
89 por ciento
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Número de Sucursales con Ahorros mayores
que Préstamos Vigentes
|
200
|
| Tasa de Recuperación |
98.45 por ciento
|
| Número de Sucursales con Contabilidad y
MIS Computarizados |
789
|
| Número de Sucursales con una o más
Estrellas |
507
|
| Número Total de Estrellas Ganadas por 507
Sucursales |
878
|
| Número Total de Sucursales |
1,175
|
| Tasa de Cambio Vigente por US$ |
Tk 57.90
|
"Originally
published in the Grameen Dialogue, in April, 2002. This revised
and updated edition is published in October, 2002."
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